Hola de nuevo!!! aquí traigo un nuevo cap!! ^^ Muchas gracias por seguir leyendo y por comentar!!!
Las letras en cursivas son pensamientos.
Y sin enrrollarme mucho más os lo dejo!! y espero q os guste!!
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Capítulo 5: Cuando salta la casualidad(Silvia en off:) La causalidad es una ley de la cual se produce algún efecto. La casualidad, sin embargo, es la combinación de diversas circunstancias imprevistas que no se pueden evitar.
La diferencia está en que en la causalidad todo sucede por una causa explicada y razonada, lo que llamamos destino, mientras que la casualidad simplemente, y sin remedio, ocurre.
¿Verdaderamente la casualidad existe? ¿O es el destino el que guía nuestros pasos? ¿Existe de verdad el destino?
Quizás puede que todo lo que hacemos, pensamos, nuestras decisiones, esté todo escrito, este planificado de antemano. Que todo lo que pasa a nuestro alrededor sea por algo que no alcanzamos a saber en el momento. Que cuando nazcamos se forme toda la historia de nuestra vida en un solo segundo, y que ya no tengamos más opción que seguir ese camino sin darnos cuenta.
Nos creemos dueños de nosotros mismos, cuando en realidad solo seguimos lo que nos han impuesto porque sí, sin pedirnos opinión.
¿Y quién o qué lo hace? ¿Y qué le da derecho a dirigirnos?
O puede que nada este escrito, que todo lo que hagamos sea como nosotros queremos, que sea de casualidad. Que si decidimos un día tirar por un camino distinto al de siempre, y nos encontremos a quien estamos deseando de ver, sea de casualidad. Que la casualidad nos lleve a donde deseamos estar, y que nos haga tomar las decisiones que nosotros queremos, las que nos harán sentirnos mejor.
Pero, ¿y si se equivoca? ¿Y si al elegir nos quitamos de tener lo mejor?
Quizás existan las dos y se complementen.
Puede que tengamos el destino predefinido y que cuando llega la hora de tomar un camino u otro salte la casualidad, decida cual tomar y cambie completamente nuestro destino, quizás a otro mejor o peor, la elección correcta o la incorrecta.
¿Y cómo sabemos que el cambiar nuestro camino de casualidad no estaba en nuestro destino?
Tal vez todo lo que nos rodea esté formado por lo escrito y lo casual.
O tal vez seamos nosotros mismo los que nos hagamos nuestro propio destino, los que nos creemos nuestra propia casualidad, nuestros retos, nuestras posibilidades, nuestros encuentros, nuestros caminos, nuestro futuro, nuestras decisiones...Al fin y al cabo, nuestra vida.
OoOoO
Pepa se despertó en la habitación del hostal en dónde se había quedado estos cuatro días. Hoy mismo iría a pagar la fianza y el primer mes, y a pedirle las llaves a la dueña del piso. Pero eso sería cuando terminara su trabajo, porque hoy también, empezaba cómo policía de la comisaria de San Antonio.
Se vistió rápidamente y desayunó de igual forma en el bar de enfrente, ya que las tostadas tenían mejor pinta que las del propio hostal.
Llega a la comisaría temprano, no quiere dar mala impresión en su primer día allí, y sube escaleras arriba para llegar al despacho del comisario. Llama dos veces, abre la puerta y…
Pepa: ¿Se puede comisario?
Don Lorenzo: En realidad no. Pero, ya que has invadido mi despacho, entra.
Pepa: Gracias. - Con tono irónico.
Don Lorenzo: A ver, ¿qué quiere?
Pepa: Pues que le he traído el informe del médico como me pidió.
Don Lorenzo: Ah, bien, bien. – Dice cogiendo los papeles y echándole un vistazo por encima.
Pepa: Entonces me incorporo ya hoy ¿no?
Don Lorenzo: Si, y ya tengo un trabajo para usted.
Pepa: Perfecto. ¿Qué es? - Dice entusiasmada por volver al trabajo.
Don Lorenzo: Baje al almacén, que te acompañe algún agente, coges informes de casos antiguos y los ordenas.
Pepa: ¿Cómo?
Don Lorenzo: ¿La sordera no te la revisaron en el médico?
Pepa: Bueno, creía que me iba a asignar algún caso.
Don Lorenzo: He estado viendo tu historial y la mayoría de operativos lo haces a tu manera, saltándose las normas y arriesgando su vida y la de sus compañeros.
Pepa: Pero normalmente sale bien todo, además siempre estoy pendiente de mis compañeros. Simplemente que, hay veces que no se puede seguir el operativo y hay que improvisar, señor.
Don Lorenzo: Por eso va a improvisar usted el orden que quiera en los archivos. Y no quiero escuchar ni una queja más porque ahora mismo le digo por donde me las paso, ¿entendido?
Pepa:
Recuerda, calma y respira, no vamos a liarla nada más llegar… Aunque ganas no me faltan… Sí, señor. ¿Para cuando lo quiere terminado?
Don Lorenzo: Hoy; si empieza ya claro. Así que lárguese de aquí subinspectora.
Pepa: Está bien. Hasta luego señor comisario.
Don Lorenzo: Adiós, adiós…
Una vez fuera…
Pepa:
Perfecto, primer día y haciendo de secretaria. Si es que esto ya no puede ir a peor… ¿Para qué me tuve que quedar yo aquí? Con lo bien que estaba en Sevilla… Todo por culpa de Silvia... Por cierto, hace mucho que no hablo con ella, después la llamo. Bueno y ahora a ver a quién le pregunto dónde esta el puto almacén… Mientras pelea con su mente llega hasta el hall de la comisaria donde varios policías van de un lado a otro, unos atendiendo el teléfono, otros llevando papeles, algunos que sólo juegan con el ordenador, y un grupo que llegan con un detenido; eso se llama trabajar, piensa la morena.
Pepa se fija en un agente que está en su mesa aburrido y jugando al Buscaminas. A nadie más ve libre y muy dispuesta a ayudarle, así que se dirige a su mesa para preguntarle.
Pepa: Hola. Perdona, ¿te puedo hacer una pregunta?
Agente: Claro guapa, dime.
Pepa: Verás el comisario me ha mandado a ordenas los informes y me ha dicho que estaban en el almacén. El
caso es que soy nueva y no sé dónde está eso.
Agente: Ya decía yo que no me sonabas. Porque una cara así de bonita no se olvida nunca.
Pepa: ¿En esta comisaría sois todos así? (Sonriendo)
Agente: Sólo unos pocos. Por cierto si te vas a quedar mucho tiempo aquí tendré que saber tu nombre mínimo ¿no?
Pepa: Pepa. – Dice estrechándole la mano.
Agente: Agente Curtis para servirte. Un placer. Bueno acompáñame hasta al almacén, que anda el marrón que te ha tocado.
Pepa: No hace falta que lo digas…
Curtis: Eso es porque eres nueva.
Pepa: Cada vez que lo veo estoy más convencida de que no le caigo bien.
Curtis: No eres la única. A mi amigo y a mi nos adora. Pero eso se le pasará en unos días, no te preocupes. Bueno aquí tienes los archivos, coge los que quieras.
Pepa: En realidad no quiero coger ninguno, jajajaja. Pero muchas gracias.
Curtis: De nada. Ya sabes, cuando necesites algo, ven a verme guapa.
Pepa: Lo tendré en cuenta. (Sonriendo)
El agente se va de nuevo a su sitio mientras Pepa miraba la enorme montaña de documentos que tendría que ordenar.
Pepa: No puede ser verdad… ¿Cuántos habrá aquí? ¿Un millón? ¿Diez millones? ¡No voy acabar nunca! ¿Qué pasa que en esta comisaria nadie hace nada? No claro, le tiene que tocar todo a la tonta de turno. Ufff… Bueno al lío.
Entre algunas protestas más, Pepa coge un montón de carpetas, se sienta en suelo y comienza a ordenarlas por los que estaban resueltos y los que no, para después ponerlos por fecha.
OoOoO
Una pelirroja se dirige ese mismo día a la comisaria de San Antonio para visitar a su padre, ya que hacía mucho que no lo veía. Entra, como otras veces, colgándose del cuello el pase que le habían dado para que pudiera entrar en la comisaria cada vez que quisiera.
Povedilla: Buenos días doctora Castro.
Silvia: Hola José Luís – Saluda sonriendo. – Oye, ¿mi padre está aquí?
Povedilla: Si, está en su despacho. O por lo menos ahí estaba la última vez que le vi.
Silvia: Vale muchas gracias, voy a verle. Hasta luego.
Povedilla: Adiós doctora.
Silvia: Povedilla, no soy tu médica ni nada, no hace falta que me llames doctora. Silvia está mejor. (Sonríe)
Povedilla: Vale… Silvia.
Silvia: Gracias. Hasta luego.
La pelirroja sigue el camino hasta el despacho del comisario subiendo las escaleras y saludando a la vez a todos los agentes conocidos que se encuentra a su paso. Cuando llega hasta la puerta, abre sin llamar y pasa dentro de él.
Silvia: ¡Hola papá!
Don Lorenzo: ¡Hola hija! ¿Qué haces por aquí?
Silvia: Pues que no entró a trabajar hasta el mediodía y me he pasado a verte que hacía mucho que no te veía. Y después a ver si también me da tiempo de ir a ver a Lola.
Don Lorenzo: Pues menos mal que vienes que últimamente estabas perdida.
Silvia: Pues por eso vengo.
Don Lorenzo: ¿Cómo estas?
Silvia: Muy bien papá. Aparte está semana no tengo mucho trabajo, así que estoy también relajada.
Don Lorenzo: Bien. Por cierto Silvia, Montoya está por aquí lo voy a llamar y lo saludas.
Silvia: ¡Papá! ¿Otra vez estás con eso? Ya te lo he dicho, no voy a salir con él, punto.
Don Lorenzo: Pero si no he dicho nada, sólo era para que lo saludases.
Silvia: Si ya… Papá no me gusta y ya está, no tienes que seguir con lo mismo. Además ya fui a cenar una noche con él para darte el gusto, pero nada más. Ni voy a salir más veces ni nada por el estilo. Además no tienes que
meterte en mi vida.
Don Lorenzo: Estas exagerando, no me quiero meter en tu vida para nada. Simplemente que Montoya es un buen chico y a mi me más gusta para ti que el quinqui con el que estabas antes.
Silvia: Pero a mi no. Y Lucas no es ningún quinqui como tú dices. Así que déjalo ya.
Don Lorenzo: Vale hija. Pero yo sólo lo hago por tu bien.
Silvia: Ya lo sé papá, pero entiende que no voy a estar con quien tú quieras, sino con quien yo elija.
Don Lorenzo: Ya lo sé Silvia. Pero entiende tú que me preocupe por ti.
Silvia: No tienes que preocuparte de nada… Anda, yo me voy a ir yendo ya.
Don Lorenzo: ¿Ya? ¿Tan pronto?
Silvia: Si, que quiero pasarme a saludar a Lola y comer antes en casa.
Don Lorenzo: Bueno, pero ven a verme más veces eh, que últimamente no te vemos el pelo.
Silvia: Lo intentaré papá. Hasta luego. – Se despide dándole un beso a su padre y saliendo por la puerta.
Vuelve hacer el camino anterior en sentido contrario para ir al bar que estaba cerca de allí para ver a su hermana Lola. Pero cuando llega a la zona común de la comisaria dispuesta para salir…
Agente: ¡Levanta los brazos y ni se te ocurra moverte!
Una Silvia atónita se queda lo más quieta que puede y levanta los brazos ante la insistencia de la pistola que tiene apuntándole en la espalda…
O, al menos, eso cree ella...
……
Gracias por leer!! ^^