un noticia en la revista wikèn se nota que estan con una producciòn de calidad....a seguir esperando.

Así de hace la primera Serie chilena del HBOPara los creadores chilenos de esta ambiciosa serie de acción no ha sido fácil asumir el exigente método del gigante del cable. Para ver cómo se las arregla el multitudinario equipo de producción, asistimos a las grabaciones y hablamos con los gestores sobre cómo aprendieron un nuevo modo de trabajo. Porque esto no es TV. Es HBO.JAVIERA HERNANDEZ
Sábado 5 de junio. Centro de Santiago. Carabineros y carros bomba tienen cerradas cinco cuadras de la calle José Miguel de la Barra, además de varias vías aledañas. Se ven sirenas, gente curiosa tratando de traspasar las barreras; carabineros y personal de la PDI. Pero esta no es una redada ni una emergencia nacional en el triángulo neurálgico que une el Parque Forestal con el Cerro Santa Lucía. Es el rodaje de "Prófugos", la primera serie de HBO Latino en Chile, un evento que este día y a esta hora tiene vuelto loco al centro capitalino gracias a las casi 80 personas del equipo que andan deambulando por las calles cerradas, entre atentos hombres con cámara al hombro, inquietos productores y dobles de riesgo muy, pero muy ansiosos. Y no es para menos. Dentro de unos minutos una ambulancia protagonizará un espectacular volcamiento, una escena de riesgo y acción inusual en nuestra televisión (incluso en el cine), pero que será una marca de fábrica de esta serie que, de alguna manera, marca la entrada de Chile a la TV del Primer Mundo. Al reino de HBO y sus rígidas reglas para alcanzar la excelencia televisiva.
"Prófugos" cuenta la historia de cuatro narcotraficantes (Benjamín Vicuña, Francisco Reyes, Néstor Cantillana y Luis Gnecco) que intentan hacer una espectacular operación de tráfico de cocaína, que incluye mover un camión desde Bolivia a México. La operación falla y termina en una balacera entre los dos principales carteles de droga en Chile. La serie muestra la odisea de estos narcotraficantes que deben pasar por todo Chile para mover la coca. También sus historias de vida y por qué terminaron metidos en la droga. Por ejemplo, Óscar Salamanca (Francisco Reyes) es un ex revolucionario que está enfermo y se involucra para asegurarle el futuro a su hija, mientras que
Tegui (Benjamín Vicuña) es un detective que logra infiltrarse en uno de los carteles, pero con el tiempo se ha convertido en un prófugo más de la justicia.Escrita por Pablo Illanes ("Dónde está Elisa?") y dirigida por Pablo Larraín ("Fuga" y "Tony Manero"), esta serie es un hito para nuestra industria y un desafío para sus encargados chilenos, el director Pablo Larraín, el productor Rodrigo Flores y el actor Cristián de la Fuente, porque están a punto de entrar en las grandes ligas con todos los riesgos que eso implica. Claro que ellos tienen fe porque a punta de esfuerzo, persistencia, humildad y desapego han logrado sacar adelante este proyecto con uno de los canales que hace la mejor televisión del mundo. Pero nada ha sido fácil.
UN MILAGRO. Marzo de 2006, Pablo Larraín tiene una idea en su cabeza: quiere dirigir una serie para la TV, pero no para cualquiera. Quiere dirigir para HBO Latino, canal que ha hecho "Epitafios" y "Mandrake, dos series de muy buena factura, aunque aún lejanas a las exitosas "Los Soprano" y "Six Feet Under" de HBO estadounidense. Ahí hay un mundo por crecer.
Les cuenta a Rodrigo Flores y al actor Cristián de la Fuente (dueños de Efetres), de su sueño. Se entusiasman tanto que parten juntos a Miami a buscar a Luis Peraza. El vicepresidente ejecutivo de HBO Latino, tiene las llaves para ese reino, les han dicho. Llegan, preguntan por él, les dicen que no está, le dejan mensaje. Nadie llama de vuelta. Para que pase algo tendrán que pasar 18 meses, un sinfín de mails y de viajes persiguiéndolo por alguna feria televisiva, y un milagro. Y ocurre así: Cristián de la Fuente se consigue el teléfono del chofer de Peraza y lo llama cuando éste lo lleva a alguna reunión. El chofer le pasa el teléfono al ejecutivo, hablan.
Entonces, él le dice que le envíen un mail. Por fin se ponen en su mapa.
SER UN CHICO HBO. Entre todos los jóvenes profesionales que participan de esta producción rodada en Chile, de HBO Latino, no vuela ni una mosca. Sólo habla el director general, Pablo Larraín. Pero lo que a simple vista parece otra película de autor de Larraín ("Fuga", "Tony Manero"), no lo es. HBO Latino ha hecho un intenso trabajo de preproducción que implica el más estricto de los seguimientos, un método que no se conocía en Chile, donde lo usual es que el director sea el dueño absoluto de su película o serie. Por ejemplo, Pablo Larraín tiene el cargo de director general, pero existen dos directores en terreno que son elegidos por HBO Latino y que ya han trabajado con ellos en algún proyecto anterior. "Es el esquema gringo. Ni una película se hace con un solo director", explica Juan de Dios Larraín, hermano de Pablo y productor de la serie junto a Rodrigo Flores.
En los guiones el trabajo es aún más acotado. Pablo Illanes, el guionista más exitoso de Chile, ha tenido que estar mandando su trabajo a Estados Unidos para que sea revisado como nunca antes. "Primero se hizo una Biblia de trabajo con toda la serie descrita en general y luego se trabajó en cada guión por separado. Ese trabajo se fue a HBO, lo revisaron y lo devolvieron. Hubo otras revisiones. Finalmente, luego de tres años, se levantaron historias y se cortó mucho la serie", cuenta.El trabajo de supervisión no llegó sólo ahí. Para asegurarse de que esta serie tuviera la calidad a la que están acostumbrados, también se involucraron en el casting. Y aunque en Chile estamos acostumbrados a trabajar bajo el sistema de que a los actores consagrados no se les hace audicionar, en este caso todos tuvieron que hacerlo, incluso gente como Francisco Reyes y Claudia Di Girolamo. "Uno podía tener una opinión previa de quién le parecía que fuera el mejor, pero ellos (HBO) no los conocen. Entonces no valía que yo les dijera 'Este es un actor estupendo por tal y tal razón'.
Ellos me decían 'Ok, veámoslo"', cuenta Pablo Larraín, quien estuvo a cargo de las audiciones que fueron vistas al mismo tiempo en EE.UU. a través de videoconferencia.
Los videos enviados por email son el conducto que los tiene unidos con los ejecutivos todo el tiempo. Incluso, tienen un sistema a través del cual en Miami pueden ver las grabaciones que guarda Larraín al finalizar un día de grabación. Y les toca regrabar muchas escenas. "Normalmente hay comentarios sobre algún actor, la dicción, alguna grosería", cuenta Juan de Dios, que reconoce que lo que más se rehace son las actuaciones que llevan mucho "huevón" en los diálogos.
REALIDAD A LO HBO. "Lo más novedoso y complejo es articular de manera correcta las escenas de acción. Uno, como guionista, no está acostumbrado a escribir 'En ese momento entra la PDI y dispara, se vuelca un auto, que sigue por la calle y explota"', reconoce Pablo Illanes.
Porque el detalle de "cómo se ve" la serie en pantalla no es menor viniendo del canal que entre sus eslógan ha tenido el famoso "No es TV, es HBO". "Seleccionamos ideas novedosas que no sean lo típicamente visto en la televisión abierta (...) Las temáticas son más agresivas, porque el formato permite ir más allá y salirse del melodrama típico de la telenovela latinoamericana", explica el ejecutivo Luis Peraza. Jonathan Jacubowicz, uno de los directores que ya había trabajado con HBO, va un poco más allá en la tesis de cómo debe verse esta serie. "Es una visión latinoamericana influenciada por las películas de acción de Hollywood. La acción es un género puramente estadounidense, pero en los 80 y 90 era algo exagerado, sobrecargado. Esto tiene que verse realista".
Para que se viera realista, los actores se inspiraron en el personaje de Matt Damon en la trilogía "Bourne", saga que los realizadores definen como "de violencia contenida". "En las películas, el tipo (Matt Damon) sonríe una vez, si es que. Esa es la gran diferencia: ninguno de nosotros somos máquinas de matar, esto no es James Bond. Nos caemos, nos pegamos, no nos resulta", dice Néstor Cantillana sobre una actuación bastante menos expresiva a la que nuestros actores, educados en el teatro, están acostumbrados.
"El primer día yo me sentía muy extraño, como duro", sigue Cantillana. "Pero después tú veías el monitor y realmente funciona. Son las cámaras las que buscan, son los planos, los distintos lentes. Entonces, uno no tiene que hacer mucho más que estar en la escena. Por ejemplo, hablamos y a veces no nos escuchamos. Estamos con los micrófonos y hablamos en murmullo. Al principio el director te decía '¡Ok, está perfecto!' Pero yo decía 'No lo escucho, esto no puede estar bien'. Es mucho más difícil la interacción, pero te obliga a estar más pendiente del otro", dice el actor antes de volver a grabar por cuarta vez una escena en otra locación de esta serie, esta vez en La Parva.
Este equipo ha tenido que aprender a hacer las cosas al estilo HBO Latino. Pero eso también incluye hacer televisión de la mejor o al menos, intentarlo. Y en el proceso, disfrutarlo.
Sábado 5 de junio. Acaban de terminar de grabar el choque entre la ambulancia y una camioneta. El equipo se reúne alrededor de Larraín, quien sostiene una gigantesca cámara. Todos miran la escena. El grito es al unísono. "¡Uh! ¡La hicimos, huevón! Todos se abrazan. Todos ríen.
Gran producción
Hacer una serie de acción y que parezca creíble requiere montar toda una parafernalia . Aquí, por ejemplo, las armas que aparecen en "Prófugos" fueron compradas a la empresa argentina FX Prinsa, experta en imitaciones. Además, como todos los capítulos requieren un mínimo de explosiones, contrataron a Chiloé Cine, especialistas en hacer detonar autos u otros objetos. Toda esta producción es grabada desde todos los ángulos posibles por seis cámaras Sony SRW 9000, que pesan 15 kilos y que, si funcionan bien, HBO las usará para sus futuras series.
Las series de HBO latinoHBO ya ha estrenado cinco series realizadaz en países latinoamericanos y tiene dos más en producción. Todas se han basado en historias de delincuencia, menos "Alice" (2008), la única que no tuvo segunda temporada. Primero vino la argentina "Epitafios" (2004), donde un policía persigue a un asesino en serie. Luego, la brasileña "Mandrake" (2005), donde un abogado criminalista actúa de intermediario entre sus ricos clientes y los turbios personajes que los chantajean. En "Hijos del carnaval" (2006), del mismo país, la trama principal la hace una familia dueña de una lotería ilegal. Y "Capadocia" (2008) trata sobre un grupo de mujeres recluidas en una cárcel en Ciudad de México.
http://diario.elmercurio.com/2010/07/09/wiken/_portada/noticias/F2A96F3E-0D4A-4FA3-BCC0-B13FD5F3CF4B.htm